Arquitectura funeraria: Tumbas en la civilización Maya

20 ene. 2021

La civilización maya se extendía por el sudeste de México y parte de Centroamérica desde mediados del segundo milenio antes de Cristo hasta la llegada de los españoles.

Los Mayas: historia de una civilización

Es en el período clásico de esta cultura en la que empiezan a desarrollarse poderosas arquitecturas funerarias, como las tumbas mayas fiel reflejo del alto poder religioso.

El pensamiento religioso maya tenía como objetivo explicar el orden de las cosas a través de una visión de relación compartida entre el ser humano y su medio natural. Eran civilizaciones dedicadas a la agricultura y consideraban que era la tierra la que les ayudaba a sobrevivir. Por esta razón rendían homenaje al Sol, el cielo, el agua, etc., divinidades que para ellos hacían posible su desarrollo.

Ritos y métodos funerarios

Los mayas tenían una tipología de tumbas muy diversa que abarcaban desde agujeros en la tierra bajo el suelo de una edificación, hasta la creación de ricas cámaras mortuorias. Lo más habitual era que los difuntos fueran enterrados en su propia casa, o bien en lugares donde habían desarrollado su actividad.

Al considerar la muerte como un paso entre el mundo de los vivos y el más allá, se colocaba junto al fallecido algún tipo de ofrenda con el objetivo de ayudar al ser querido a cruzar al otro mundo. Estas ofrendas podían ser recipientes con alimentos en las casas más modestas, o piezas de cerámica, figurillas y máscaras de mosaico de piedras preciosas o incluso huesos trabajados, en el caso de grandes personajes o monarcas.

Características de las tumbas mayas

Las pirámides escalonadas de la civilización maya eran construidas con pequeños bloques de piedra y gruesas paredes que limitaban mucho el espacio interior. Decoraban sus edificaciones con grabados, estatuas de estuco y pintura. Estas pirámides culminaban en la crestería, que decoraba la techumbre. Este elemento también satisfacía el deseo, con un alto matiz religioso, de dar altura a la edificación para estar más cerca del cielo.

En la base de muchas de estas edificaciones piramidales se han encontrado tumbas con restos mortales de un personaje divinizado, que pueden estar soterradas u horadadas dentro de la mole de la construcción, es por ello que el edificio adquiere un doble significado, funerario y religioso.

La mayoría de las tumbas de esta época fueron construidas como añadidos a edificios ya existentes, aunque se han descubierto algunas excepciones de estructura independiente como la encontrada en la zona de Xunantunich en Belice.

Una de las tumbas más populares de esta cultura es la conocida como Templo de las Inscripciones situada actualmente en el estado mexicano de Chiapas. Se trata de una estructura de casi 23 metros de 8 niveles o escalones, y el templo que la corona. Una escalinata interior descendía hasta la cripta funeraria de Pakal, una tumba protegida del inmenso peso de la pirámide gracias a una bóveda falsa y contrafuertes de mampostería empotrados.

Si quieres conocer más acerca de monumentales arquitecturas funerarias, puedes ver El Taj Mahal: la tumba más grande y bonita del mundo.

Pubicado en: Cultura y muerte