¿Cómo gestionar la ira en el duelo?

23 ago. 2021

La ira es una de las emociones más presentes en el duelo. Ya sea activada por los sentimientos que se generan sobre nosotros mismos, las circunstancias o el propio ser querido que ha fallecido, es frecuente que la ira protagonice una de las fases del proceso de duelo.

Es habitual que la emoción de ira se presente tras el shock iniciado por la noticia de la muerte de nuestro ser querido. Se manifiesta de muchas formas diferentes, entre ellas, el reproche por la “falta de cuidado” ya sea porque creamos que esa persona no se cuidó suficiente en vida, porque los médicos no fueron capaces de salvarle o, incluso porque pensamos que nosotros pudimos haber hecho algo más.

La ira además, suele presentarse acompañada de otras emociones que se generan en las etapas iniciales del proceso de duelo como son la tristeza, el dolor, la ansiedad, así como la soledad y el miedo. Una combinación que provoca que todas estas emociones se vivan con un agudo grado de intensidad. Sobre otras afecciones propias del duelo, te recomendamos la lectura del artículo “Emociones en el duelo: la culpa”.

¿Cómo se manifiesta la ira en el duelo?

A la hora de trabajar en la gestión de la ira en el duelo, es clave primero entender cómo se muestra para poder detectar la influencia de esta emoción sobre nuestro ánimo y nuestro comportamiento.

La ira se presenta en el duelo como una reacción natural del doliente a la injusticia de la pérdida. Decimos que es natural porque significa que como ser que siente, hemos amado a esa persona en cualquiera de sus formas y la hemos perdido. Esta emoción puede llegar a aislarnos de nuestro entorno más cercano como amigos íntimos y familiares, una reacción que no nos conviene, pues es en estos momentos cuando más necesitamos de su compañía, apoyo y consuelo. En este artículo se describen algunas de las complicaciones que conlleva el “Duelo en soledad”.

Tener rabia o estar enfadado forma parte del proceso de duelo y aflora cuando nos sentimos lo bastante seguros de que podemos continuar adelante. La psicóloga experta en duelo, Victoria Meléndez, explica en este vídeo cómo estos sentimientos se relacionan con la elaboración de la pérdida.

puños simulando la ira en el proceso de duelo

Soltar la ira en el duelo

Estamos acostumbrados a reprimir emociones como la rabia y la ira y durante el proceso de duelo no es una excepción, de hecho es posible que esta práctica se acentúe. Es natural sentir estas emociones por lo que es preciso dejarlas salir. Respetar nuestras reacciones pasa por gritar si lo necesitamos, podemos ayudarnos de una almohada o retirarnos a un lugar apartado en el que podamos desahogarnos.

De igual modo, si hemos buscado la ayuda de un profesional, debemos contarle esta necesidad de manifestar la ira para que él como experto nos ofrezca claves sobre cómo poder expresarla sin hacernos daño a nosotros mismos y sin hacérselo a los demás. Lo más importante es explorar nuestras emociones sin criticarlas ni dejar que nadie lo haga.

Si quieres saber cómo puede ayudar un profesional en el proceso de duelo, aquí se describen algunas ventajas.

¿Cómo ayudar a alguien a gestionar la ira en el duelo?

Si lo que queremos es ayudar a alguien que siente ira en la elaboración del duelo, debemos entender primero que esa furia esconde un dolor muy profundo. Es habitual pensar que estamos detectando una rabia desproporcionada o incluso inapropiada, sobre todo en momentos en los que parecía que todo volvía a tener cierto grado de normalidad. Estos sentimientos crean desconcierto en el entorno, sin embargo es fundamental entender que esta manifestación es casi necesaria. El doliente debe tener la oportunidad de sentirla para saber gestionarla, aunque parezca que sea una situación inacabable.

Cuando somos conscientes del dolor que puede estar sintiendo otra persona, intentamos de alguna manera aligerar su carga. Ahora bien, debemos dejar que exprese lo que siente, sin mostrar preocupación alguna o asustarnos ante ella, pues es posible que una reacción inadecuada aleje todavía más a esa persona a la que queremos prestar nuestro cariño y apoyo. A la hora de dar consejos, es importante tener estos aspectos en cuenta.

La doctora Kübler Ross afirmaba que el proceso de duelo se inicia con la percepción de estar perdidos en el mar, por la sensación de vacío que nos embarga. A continuación nos enfadamos, con lo que sea o con quien sea, el objetivo es desplazar el dolor hacia otro foco. Esta ira en el duelo nos ayuda a crear un puente de conexión entre la pérdida y el mundo del que seguimos formando parte, por lo que su fuerza es un punto clave al que aferrarse.

Pubicado en: Elaboración Duelo