Diferencias entre duelo y depresión

19 may. 2020

La delgada línea entre duelo y depresión ha hecho que, por sus similitudes, durante años los profesionales hayan tenido dificultades a la hora de distinguirlos. Hoy en día, a pesar de estar mejor definidos, siguen confundiéndose constantemente.

Duelo

El duelo es el sentimiento de tristeza y apatía posterior a la pérdida de algún ser querido, así como con la muerte de una mascota. También es posible que ocurra con la pérdida de un hogar, un trabajo, una pareja o unos ideales intelectuales.

Generalmente está acompañado con insomnio y cansancio, e incluso insatisfacción o pérdida de deseos y esperanzas ligadas al causante del duelo.

Los duelos no son lineales. Su intensidad puede variar o incluso desaparecer, para volver en un momento inesperado.

Este proceso interno es diferente en cada uno, e incluso una misma persona sentirá de forma distinta los duelos que experimente a lo largo de su vida, ya que hay pérdidas más dolorosas que otras, por lo que la intensidad variará. Además, influye nuestro estado de ánimo y el punto en que nos encontramos dentro de nuestro ciclo de vida.

Depresión

Al contrario que ocurre en el duelo, donde hay un sentimiento consciente de pérdida, la depresión se caracteriza porque la persona deprimida no sabe por qué se encuentra triste o sin apetencias, no encuentra una razón lógica para este estado que tiene efectos negativos tanto físicos como mentales.

En muchos casos, las causas que contribuyen a la depresión suelen existir de manera subyacente, por lo que se desarrollan de manera inconsciente.

La persona que lo sufre no profundiza conscientemente en la pérdida, aunque sienta la falta de vitalidad y motivación, lo que le lleva a la impotencia de verse superado por una situación que no comprende.

Los síntomas - y de aquí viene la importancia de la intervención de los profesionales para dar un diagnóstico correcto -, son parecidos a los del duelo. Entre ellos destacan la apatía, el insomnio, pérdida de interés, tristeza o pensamientos pesimistas.

También debemos tener en cuenta que algunos duelos pueden complicarse y derivar en una depresión.

Criterios para diferenciarlos

  • En el trastorno depresivo, el estado de ánimo es continuo, mientras que en el duelo el dolor fluctúa por momentos, reapareciendo en oleadas llamadas punzadas de duelo.
  • El sentimiento de tristeza en el duelo gira entorno a la pérdida consciente de alguien o algo, mientras que en la depresión, en la mayoría de los casos es genérico y es más difícil encontrar explicación.
  • El proceso de duelo cuenta con momentos de esperanza y optimismo que no se dan en la depresión.
  • El duelo es una sensación de bloqueo mental en el cual se piensa constantemente en la pérdida, una sensación de vacío, lo que hace que pase a un segundo plano el interés por otros aspectos. Por el contrario, la persona deprimida es incapaz de expresar felicidad o experimentar placer por situaciones que anteriormente sí se lo proporcionaban.
  • No hay un tiempo estimado o unas normas a las que ceñirse para el duelo, ya que cada persona lo sufre de una manera diferente, pero suele empezar a menguar o desaparecer a los seis meses. En los trastornos depresivos, no desaparece y continúa en el tiempo con la misma intensidad.

Cuándo contactar con un especialista

Las personas en duelo, por lo general, necesitan un proceso de asimilación para reorganizarse internamente y rodearse de un entorno comprensivo. Sin embargo, si no hay ninguna modificación en la tristeza y la apatía después de mucho tiempo entonces hablamos de un duelo patológico, un duelo que se ha complicado y que es una forma de depresión, por lo que lo más aconsejable será ponerse en contacto con un profesional.

En las personas con depresión, al contrario, al no haber consciencia de lo que la está causando, no se puede trabajar en la elaboración de los sentimientos que acaban resolviendo los duelos, por lo que puede hacerse crónica si no se trata.

Es poco común que la depresión se cure sola, ya que tarde o temprano los síntomas depresivos reaparecen. Para poder resolver trastornos depresivos a largo plazo es necesario emprender un trabajo psicoanalítico o psicoterapéutico que permita liberar la carga que la persona soporta sin darse cuenta.

Ante cualquier síntoma o duda, acudir a un profesional ayudará a evaluar y tratar correctamente el caso.

Pubicado en: Elaboración Duelo

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