Duelo en soledad

11 ene. 2021

Hay ocasiones en las que, porque no pueden o  porque no saben cómo hacerlo, sentimos que nuestra familia o allegados no nos presta el apoyo que necesitamos en un momento crucial. Esto es algo que hace mucho más doloroso el proceso de duelo, al sentir que nos falta compañía, y más tras la pérdida de un ser querido, llevándonos a elaborar el duelo en soledad.

El acompañamiento en el duelo es vital para ayudar a alguien que padece la carga emocional de una pérdida; si el doliente no siente apoyo puede llegar a sufrir un doble duelo, el elaborado por el fallecimiento y el provocado por la ruptura de un lazo de unión con la persona o personas que ahora se distancian. La sensación abrumadora de los primeros momentos tras la pérdida no se desvanece al no sentirse acompañado, y parece que todo alarga en el tiempo.

Es habitual que la actitud de esas amistades o familiares por los que no nos sentimos apoyados sea provocada por la tendencia generalizada de darle la espalda al dolor por miedo a él y verse arrastrados por ese sentimiento. Cuanto más nos cuesta soportar nuestro propio dolor, más nos cuesta ayudar y acompañar a quien lo necesita, pese a que el duelo pida ser compartido y vivido en compañía.

El sentimiento de abandono y vacío derivados de esta falta de acompañamiento por el entorno más cercano, puede llegar a provocar en nosotros una sensación de desazón. Aquí juega, una vez más, un papel importante la resiliencia. Y es que no siempre la soledad en el duelo tiene que ver con la actitud de nuestro entorno; aunque no nos demos cuenta, nuestro comportamiento puede propiciar ese distanciamiento con los demás. Muchas veces nos resulta más fácil controlar el dolor por sentirnos apartados o no comprendidos por los demás, que focalizar nuestros esfuerzos en elaborar un duelo para el que no nos sentimos preparados, el de la pérdida de nuestro ser querido.

¿Qué podemos hacer cuando sentimos soledad en el duelo?

Antes que nada debemos tener claro que no podemos seleccionar cuándo desbloqueamos la situación. El tiempo de duelo es personal y cada uno elabora sus tiempos en consonancia a cómo se siente cuando realmente se presta atención. Pero hay aspectos que podemos tener en cuenta a la hora de gestionar el sentimiento de soledad en el duelo:

  • Evitar esconder la tristeza: la exigencia social provoca muchas veces que simulemos una fortaleza que no es real, con lo que corremos el riesgo de llegar a encapsular el dolor.
  • Atender al dolor: es habitual intentar evitar vernos cara a cara con el dolor de la pérdida. Esta forma de darle la espalda a la realidad puede provocar que bloqueemos partes de nosotros mismos, llegando a provocar que los sentimientos se hagan inaccesibles.
  • Evitar los sentimientos extremos: canalizar las emociones de nuestro cuerpo ante el dolor de manera negativa sólo provocará que la distancia con los demás se haga cada vez más grande. Debemos intentar hacernos entender para que los demás puedan comprendernos y escucharnos.

Sentimientos como la ira son muy habituales en el proceso de duelo, la psicóloga Victoria Meléndez habla en este video La ira en el proceso de duelo sobre cómo gestionarla en los momentos más complicados.

La ira en el proceso de duelo

Pedir ayuda a veces es casi más difícil que reconocer que la necesitamos, por ello, debemos practicar la confianza a la hora de solicitar la ayuda del otro. Por otro lado, debemos ser conscientes de que si alguien nos hace partícipes de su dolor, no significa que tengamos la obligación de resolverlo o aliviarlo, pues es una tarea en ocasiones imposible; a veces es suficiente con solo estar presentes.

Pubicado en: Elaboración Duelo