Querida tia Lola, te echo mucho de menos. Tu cariño y tu complicidad siempre me acompañaron. Como me hubiera gustado que conocieras a mis hijos, Sara y Mario, maravillosos y te hubieran querido tanto ò màs que yo te quise. Vela por mi en el cielo, ayúdame y protégeme. Siempre te echaré de menos, Pili.

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