Queridísima madre,sé que han pasado 13 años,pero te sigo echando de menos desde el primer día y cada día más. Te necesito tanto que no puedo olvidarte ni un solo minuto. Te quiero con toda mi alma y cuando falleciste te llevaste la mitad de mi corazón. He intentado varias veces poder irme contigo,pero he fallado. Es lo que más deseo en este mundo,pues ya no tengo ningún aliciente para estar aquí. Hasta pronto. Te quiero con todo mi corazón y toda mi alma.