7 cuadros que expresan emociones de duelo

12 ago. 2020

A lo largo de la historia, el arte ha sido un canal para la expresión de las emociones, una vía para plasmar el estado de ánimo del artista que, en la pintura, acaba convertido en un lienzo en el que transmitir de forma eterna sus impresiones.

Desde las primeras creaciones artísticas, las obras de arte han materializado las emociones en forma de pinturas, desde el amor al odio, pasando por la apatía o la alegría, de manera que, como espectadores, podemos captar el momento representado y sentir en nosotros mismos el estado de ánimo que ha querido mostrar el/la autor/a.

Durante la elaboración del duelo, las emociones afloran en distinta medida e intensidad según la situación, la persona y la fase en la que nos encontremos. El mundo del arte pictórico, a lo largo de la historia, también ha sido testigo de esta etapa de la vida en la que rabia, ira, tristeza, desazón, desidia y aceptación se reflejan como parte natural de la naturaleza humana.

Un recorrido por algunos cuadros nos ayudan a ejemplificar cómo el arte aborda estas emociones de modos muy diversos y la visión personal de los artistas a la hora de abordar el proceso del duelo en sus pinturas.

La tristeza. Anciano en pena (en el umbral de la eternidad) - Vincent van Gogh, 1890

Cuadro que expresa tristeza. Anciano en Pena. Van Gogh

En este cuadro Van Gogh plasma a un anciano cansado y presa de la tristeza y la desesperación, quizá un reflejo de lo que él mismo sentía cuando lo pintó, en los últimos días de su vida. Una emoción básica, que sentimos en diferentes magnitudes a lo largo de nuestro proceso de duelo.

La incredulidad. ¡Mira qué bonita era! - Julio Romero de Torres, 1895

Cuadro de velatorio. Mira qué bonita era. Julio Romero de Torres

Con una técnica impresionista, Romero de Torres muestra en esta escena el velatorio de una joven. En él se reflejan las diferentes emociones que pueden observarse en las despedidas de un ser querido, desde la tristeza más profunda, el respeto, la impotencia e incredulidad ante la situación, la rabia o incluso la curiosidad, a través de la mirada de un inocente niño que mira a través de la ventana.

La ira. Paisaje Carbonizado - Lee Krasner, 1960

Cuadro que expresa ira. Paisaje Carbonizado. Lee Krasner

Lee Krasner, una figura clave del expresionismo abstracto, refleja en esta obra una mezcla de desasosiego y liberación. Fue realizada tras la muerte de su marido, el conocido pintor del mismo género, Jackson Pollock. En ella muestra esa mezcla de emociones tras la pérdida, donde la ira y el dolor se mezclan con la sensación de verse liberada tanto de las infidelidades y problemas de alcoholismo de su marido como del hecho de tener que estar a su sombra como artista.

La soledad. El caminante sobre el mar de nubes - Caspar David Friedrich, 1818

Cuadro que expresa soledad. Caminante sobre el mar de nubes, Friedrich

Esta obra maestra del romanticismo de Friedrich ha tenido múltiples interpretaciones. La idea de que el autor ponga en medio y de espaldas al personaje central del cuadro, refuerza el potencial empático que sentimos como espectadores. Nos ponemos en el lugar del caminante, en una actitud contemplativa con las nubes de fondo, quizá como símbolo del más allá, donde se evidencia nuestra pequeñez como seres humanos. Sumidos en nuestra propia soledad, tal vez recordamos a aquellos seres queridos que ya no están, siendo conscientes de nuestra propia mortalidad.

Apatía. Autómata - Edward Hopper, 1927

Cuadro que expresa Apatía. Autómata. Hopper

El sentimiento de desidia, de apatía, de perder las ganas y la motivación por las cosas también puede ser un fuerte sentimiento en el que nos sumimos tras una pérdida. En esos momentos, hasta lo más cotidiano cuesta. En esta pintura de Hopper enmarcada en el nuevo realismo, una mujer toma un café en un bar en el que no se ve a nadie más, y nos transmite su melancolía, su soledad y quizá su hastío en un lugar tan común y, por lo general, bullicioso en medio de la ciudad.

Rabia. El ángel caído - Alexandre Cabanel, 1847

Cuadro que expresa rabia. El ángel caído. Cabanel

En este cuadro, Cabanel muestra a un Lucifer derrotado tras librar una batalla contra Dios. Una leyenda cristiana que refleja en la mirada del ángel la rabia y la impotencia de verse vencido y una tristeza contenida tras una lágrima. Una emoción que podemos sentir durante el duelo y, especialmente en la tradición cristiana, puede significar también un cierto rencor hacia lo celestial en los momentos más duros.

Serenidad. El abrazo de amor de El universo, la Tierra (México), Yo, Diego y el señor Xólotl - Frida Kahlo, 1949

Cuadro que expresa serenidad. El abrazo de amor de El universo, la Tierra (México), Yo, Diego y el señor Xólotl. Frida Kahlo

En esta obra de Kahlo cargada de simbolismo, se pueden realizar múltiples análisis. En ella la pintora mexicana se muestra en una actitud maternal hacia su marido, y ambos abrazados por la personificación de la naturaleza. La dualidad luz y oscuridad, vida y muerte (representada por el perro como guardián o muerte dormida) aparecen bajo la protección de las fuerzas del universo. Se puede contemplar así nuestra nuestra propia fragilidad como seres humanos y, de cara a partir de este mundo, por un lado la tranquilidad de la persona que se ha ido y, por otro, nuestra aceptación, junto con un recuerdo sereno, sabiendo que esa persona yace bajo la protección que le brinda la Madre Tierra.

El arte pictórico nos puede ayudar a empatizar y poner en imágenes lo que a veces no se puede definir con las palabras. La pintura, como otras formas de cultura, puede acompañarnos tanto en el viaje de emociones que supone la elaboración de un duelo, como en otros momentos difíciles que atravesamos en la vida. Sin duda, una mirada reflexiva más allá de la apreciación puramente estética.

Pubicado en: Cultura y muerte